Colonia Dignidad: un sabor de indignidad

Viernes 30 de marzo de 2007

Una sensación extraña nos invade cuando vemos un documental como el que este domingo primero de abril difundirá la cadena de televisión France 5. Colonia Dignidad: una secta nazi en el país de Pinochet, es un film realizado por el chileno José Maldawski, junto a los periodistas Frederic Ploquin y María Poblete. Esta última francochilena y coautora con Ploquin de un libro de investigación titulado La Colonia del doctor Schaefer : una secta en el país de Pinochet.

Es fácil imaginar de qué habla el documental. Se trata de la historia de la Colonia Dignidad. O más bien de "las" historias relacionadas con esa vergüenza nacional. En primer lugar la de Schaeffer y su vocación de guru nazi y pedófilo. La de unos pobres alemanes más o menos ingenuos que se dejan arrastrar a una aventura de la que después no saben cómo salir. La de chilenos pobres para los que la actividad benéfica de la Colonia resulta ser una verdadera ayuda del cielo y que no entienden por qué hay quienes no quieren a los "alemancitos". La del campo de torturas puesto a disposición de la cruzada anticomunista de la derecha chilena, aliada y defensora constante de Schaeffer y los suyos. Y por cierto, la de la, por decir lo menos, impotencia de las autoridades politicas y judiciales.

El documental que los franceses verán este domingo, rico en testimonios impresionantes de humanidad - el del doctor Enrique Peebles- o de desvergüenza -los de los generales Manuel Contreras o Pedro Espinoza- no dejará a nadie indiferente. Quienes conocíamos ya esta realidad sobre la que ningún chileno puede a estas alturas alegar que "no sabia", no nos enfrentamos necesariamente a "revelaciones". Pero sí a la fuerza de los testimonios. Y a la puesta en evidencia de las huellas que, como la radioactividad después de una bomba atómica, deja una tal historia en todos quienes, de cerca o de lejos, estamos implicados en ella.

Porque detrás de los personajes y los eventos relatados en el documental, emerge progresiva e inevitablemente una pregunta mayor: cómo es posible que durante más de 40 años, la sociedad chilena y en primer lugar sus líderes, sus medios de comunicación, sus intelectuales y por cierto sus gobiernos -incluyendo el de la Unidad Popular- no hayan sentido la necesidad de hacer algo por evitar que a Colonia Dignidad se convirtiera en un "estado en el estado" cuya "acción benéfica" le daba carta blanca para hacer lo que se le ocurría?

Hacerse esta pregunta no tiene que ver solo con el pasado. Tiene que ver principalmente con la muy desagradable y siempre presente sensación de que los humanos -chilenos en este caso- somos capaces de mucha de esa indiferencia y desidia que nos convierten en cómplices, involuntarios pero cómplices al fin y al cabo, de las peores atrocidades.

En estos días en que Chile puja con dificultades por construir un "Chile para todos", en que los conservatismos e intereses más mezquinos impiden que el país avance de veras -incluso en lo que a transportes se refiere- el documental de Maldawski, Ploquin y Poblete nos deja dos sabores. En primer lugar, el que nos dejan las historias dolorosas. Pero sobre todo, el que nos deja el constatar que, demasiado a menudo, estamos dispuestos a morir y matar por una miserable parcela de poder político, económico o (de figuración) social y a "hacer la vista gorda" sobre lo esencial, sobre lo que tarde o temprano, reaparece y nos deja, querámoslo o no, un sabor de indignidad.

-  Colonia Dignidad, una secta nazi en el país de Pinochet. France 5. Domingo 1° de abril. 21h41
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